Literatura Ciberpunk
Desde Peleando a la contra queremos tratar cada semana un movimiento artístico, desde los más conocidos a los minoritarios. Hoy hablaremos de la literatura Ciberpunk, un movimiento de denuncia social en un espacio-tiempo tecnológico.
La revolución digital está ligada al pasado ya que aplica la tecnología a lo que ya existe. Lo único nuevo son los soportes. 1969 es uno de los años claves. Italo Calvino escribe Cibernética y Fantasmas.
En ese mismo año se lanza Arpanet que es el precursor de Internet que nace con pretensiones de conectividad de información en Estados Unidos en la época de la Guerra Fría.
Cada novedad tecnológica produce recelo, el ordenador acata siendo el mito de la innovación. El futurismo idolatra a la máquina, el espacio y tiempo pierden su sentido ya que desean la comunicación inmediata, es decir un lenguaje simplificado.
Calvino está unido a la literatura porque pertenece a la Oulipo y por eso aborda la infinita posibilidad de la combinatoria. Habla de la potencialidad del ordenador, como por ejemplo en su libro Si una noche de invierno un viajero en el que usa el recurso de la fragmentación, lo que equivaldría a la pantalla del ordenador.
Nueve años más tarde William Gibson escribe Neuromancer -1989- e inaugura una nueva forma de construir y denunciar un universo nuevo: El ciberespacio. Es visionaria y recurre a elementos de construcción del género de ciencia ficción. De ahí deriva la literatura ciberpunk, una etiqueta inapropiada.
Neuromanecer es una obra distanciada del espacio físico y ese distanciamiento es lo que Gibson llama La Matriz. Su protagonista es un ciber Cawboy llamado Case. La novela determina que el hombre y su cerebro están conectados al ordenador y denuncia la deshumanización, donde la interface -elemento intermediario- es la que liga la materia y la máquina, con lo que se preconiza al hombre-máquina.
Después de Gibson hubo un congreso sobre ciencia ficción y se dijo que el ciberpunk era un auténtico movimiento y ahí fue cuando Gardner Dozois -editor de la revista Asimov y la ciencia ficción- acuñó el término Ciberpunk; esto supuso una serie de novelas y novelistas como Philip Dick, Bruce Sterling o Pat Cadigan.
Otros autores como M. Swanwizck o Lucius Shepard buscaron otras vías de experimentación basándose en los postulados del Ciberpunk.
